domingo, 5 de septiembre de 2010

Mira la obra de Dios, porque ¿Quién podrá enderezar lo que él torció? Eclesiastés 7:13

“Mira la obra de Dios, porque ¿Quién podrá enderezar lo que él torció? Eclesiastés 7:13

Con cierta frecuencia parece ser que Dios coloca a sus hijos en situaciones bastante difíciles, las cuales les conducen a un callejón sin salida. Si con anterioridad a ello se hubiese consultado al juicio humano, éste no hubiese permitido que tales cosas sucediesen. Quizás tú te encuentres en dicha situación en estos momentos. Parece ser confuso y grave hasta lo sumo, pero ello está bien hecho. El final hará mas que justificar a Aquel que te llevó allí. Es una plataforma para la ostentación de Su poderosa gracia y poder soberano.
No solamente te librará Él de esto, sino que al hacerlo, él te dará tal lección que jamás has de olvidar, la cual ha de ayudarte grandemente en tu futuro. Nunca darás a Dios las gracias suficientes por haber hecho contigo lo que Él ha hecho.

“Cuando estuve cercado, Tú me libraste y esto muchas veces” Salmo 4:1

Es una cosa muy buena para nosotros el estar colocados en un rincón sin salida. El ser empujado y cercado hasta que te encuentres con tu espalda contra la pared, y con enemigos enfrente a cada mano, eso es bueno. Porque es precisamente en ese lugar en donde mejor oirás la voz de tu Señor. La misma opresión de tal experiencia nos pone en mayor comunión con nuestro Señor, y allí encontramos cuan precioso Amigo Él es.
Los Salmos de David son productos de tales experiencias, y ellos han alentado a miles de almas en cada siglo.
S. D. Gordon

Es fácil confiar en el Señor cuando podemos ver que todo contribuye a nuestro bien, pero el confiar en Él cuando estamos cercados por cada lado y no es posible ver ninguna manera de escapar, esto sí es agradable a nuestro Padre. Él fue la fe de Abraham, el padre de la fe.

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